martes, 14 de octubre de 2014

Diario De Un Amante Loco (3) " Confrontación "

En su cabeza maquinaban dudas e ideas que lo torturaban e incrementaban su desdicha, no se percató que mientras sus pensamientos vagaban por las estrechas ruinas de su razón y enredados sentimientos, realizaba ruidos que a la bella dama alertó, y aunque está ya se encontraba con unas cuantas copas de más, aún seguía en sí, de inmediato se levantó y llegó al lugar dónde desde lo más oscuro era observada por aquel miserable que perdido en sus tormentos ni se inmuto que había sido hallado, la dama se espantó, pero aquel hombre entró en razón y no permitió que la dama lanzara en alaridos una acusación, -Tranquila, no te haré daño, le dijo aquel hombre, y ella horrorizada sólo lo observaba mientras tapaba su delicada boca, -Te explicaré porque he de esconderme para verte, pero no hagas ruido, sólo soy un ser que vive de tu belleza y me basta sólo tenerte en mi retina, la dama desconcertada le pregunta. -¿Por qué yo? Qué has visto en mí, y no en otra mujer?, -fácil, le respondió -Eres tan delicada como la seda, tan blanca como la nieve, tan pura cómo agua cristalina, y tan dulce cómo la miel, pero lo que más me atrae, es que a pesar de ser tan perfecta, eres igual de real, pues no escondes tus defectos y los haces brillar... La dama desconcertada lo mira fijamente y le pregunta - ¿Por qué ves tanta perfección dónde no la hay?, y el hombre le responde - Porque la perfección es simplemente la belleza de la imperfección... La dama lo sigue observando y le sonríe, él sólo puede mirarla por momentos, pues no sabe y no entiende de dónde sacó voluntad para estar frente a ella, quizá fue la reacción de no llamar la atención en aquel oscuro lugar, En ese instante ella decide preguntarle su nombre, pero él en su locura interna, se para abrupta mente y se marcha corriendo, aquella dama sin poder hacer algo para detenerlo sólo llega hasta la salida de aquel frió y oscuro lugar sin dar con pista alguna de que camino tomó, de inmediato se desató una tormenta y no pudo seguirle, 
            
                                                         "pero en ella creció la duda...ella deseo saber más..."


lunes, 13 de octubre de 2014

Histeria (Segunda Parte)

Cuando el deseo es mutuo, los cuerpos solo piensan en canibalizarse, no miden la razón, ni los limites mas bien  solo el consumismo que los atrofia, imaginemos que el, es un filtro de cigarro, ella una fumadora activa, el tabaco del que el hace parte no es mas que su esencia, ella debe jugar con su sensualidad, para encender la llama y así liberar el humo de la pasión, ese humo que se puede desviar si ella no aprovecha su posición, se confunde ligeramente el roce de su piel, es casi tan bello como el mismo universo, el mar, la brisa, lo áspero de la arena, lo verde de las hojas, los colores temporales que se desprenden en el cielo después de una  lluvia ligera, la tinta que se derrama en un papel, efectos cítricos y dulces a punto de ebullición, que denotan el poder de lo que es la mujer en si, todos habitamos en una, por nueve meses, y por toda la vida, hasta que dejemos de consumir aire, y el mismo tabaco (esencia) de otros, unos inspirados por el amor, otros por el libertinaje, otros por cualquier otro motivo, desprenderse de si, para alimentarse de otro, y retroalimentar su alma.
Pero el tema en cuestión es que ella no sabe el poder que posee, y el en su mente atormentado y confundido  con su único objetivo, amo a una mujer, la observa inquieto y le dice -"a mi me inspira tu ser, se que eres fuego"... yo deseo encender nuestro fuego no te imaginas cuanto...

pasar mis dedos por tus piernas mientras mis  labios buscan lo más sensible de tu cuello mientras nuestros abdómenes se rozan  sin miedo a la desnudez tu boca y mi pecho.... tu pecho y mi boca... mi lengua en tu cuerpo, dibujando sublime mente las notas de candencia, y fragilidad mientras las cuerdas vocales se manifiestan en pequeños ahogos de placer y todo lo que conocemos del mundo en reduce en nuestros cuerpos unidos y movimientos que nos rasgan el pensamiento  mientras que mezclados, y fusionados en uno, no nos permite diferenciarnos lo cual nos aprisiona a volar mas lejos nuestros labios devoran la piel del otro... exhaustos.. y excitados nada más nos importa al fin y al cabo la brevedad del momento perdurara mucho mas...

Diario De Un Amante Loco (2)

...Ella una dulce mujer, tan delicada como seda y a su vez tan fuerte como un roble, sin saber era la culpable de la desdicha de aquel ente maldito que la asechaba desde las profundas sombras que habitaban el lugar. Ella sólo acompañada de un jarro de vino, disfrutaba su visita al lugar, pero hubo algo que inquieto su mirada que la hizo entrar en pánico, pero para no armar alboroto, decidió no decir nada e investigar por si misma, fue ahí que que se acerco al lugar dónde sintió que la asechaban, pero por fortuna quizá, no había nada... -Estoy muy ebria' pensó, y decidió irse a su mesa de nuevo, aquel ente se las arreglo para cambiar de lugar sin que se diera cuenta, él aún la observaba sin intención maligna, sólo era feliz de contemplar su belleza, creía ser muy extraño para entablar una conversación con aquella dama encantadora. Intentaba llenar de confianza su cobarde mente, pero era ineficaz, Se sentía frustrado por no poderlo hacer, que tomaba vestigios de su piel y tener su aroma.
ella emanaba una especie de paz la cual solo inspiraba aquel espía, que la admiraba con inefable ternura, era sorprendente mente armonioso el solo y sagaz hecho de contemplar su inspiración tan solo con la vista,  en su mente el pensaba tan solo, voy por ti, algún día te convertirás, en mi ser, mi fuerza, mi alma, mi misma esencia, a profundidad del sueño el miedo te contempla mientras espero arraigado al dolor tu llegada, la desesperación es el primer signo de duda, me pregunto si lo que siento, lo que presiento es real, o si es mas bien una fabricación inerte de mis deseos...

                  " Me pregunto innumerables, si en algún efímero momento se aclarara mi mente"...


                                                                                          (Contribución por Cesar Osorio)

domingo, 12 de octubre de 2014

Diario De Un Amante Loco (1)




"Cómo un nómada que busca refugio de la incesante lluvia, cómo el sediento que en medio del sahára busca una fuente de agua, o así mismo cómo él que fue arrebatada su libertad, la desea con ansias, así es el díario vivir de ese pobre mortal que daría hasta lo más mínimo de su miserable vida por sólo un instante del brillo de sus ojos, del deliciosa aroma de su piel o el almibar de sus labios... Dejaría la vida tan sólo por un breve instante, cómo tocar el cielo, cómo ser un Dios por un abrir y cerrar de ojos, esa mujer mitad humana, mitad Diosa, la cuál tiene potestad sobre la vida del miserable ente que la observa desde la oscuridad de sus delirios y temores, y ella aún sin saberlo es hecha mujer inimaginable a la altura de una monarca, con el poder de destruir o crear... Tan delicada y tan letal a la vez, ya que con sólo una mirada lo puede destruir y volver a construir, que con tan sólo una palabra de su boca, lo hechiza y obliga a cumplir sus deseos, y él sólo vive por su piel."

                                                                                ( Contribución por  Cesar Osorio )

sábado, 11 de octubre de 2014

Histeria (Primera Parte)

 En una noche fría, de esas en las que la cama y la televisión a bajo volumen es lo único que nos entretiene, mientras nuestra mente piensa como estará ella, pronto tu mente se llena de recuerdos vagos e ideas fantasiosas en las que solo piensas en decirle a ella... lo que nunca diría... quisiera "seguir tus seducciones, tus labios acercarme a ellos y besarlos, jugar con tu cuello, tomarte con mis manos por la espalda y no soltarte"... para finalmente tenderte en mi cama y quemarte con mi sudor, creo que tal habitación, seria un profano testigo de nuestra fusión, y esa cama se transformaría en las brasas que aplacaría nuestro deseo, para un desenlace fatal, difundido en besos y gestos, nuestro lenguaje corporal sera mas que suficiente para que me asesines en placer...