domingo, 15 de mayo de 2016

Sin Rostro

Hoy despertar con jaqueca, revoltosa, y apresurada, una opera danzante entre la creación, un sol postrado en el cielo, dando la orden de calentar el cemento, el agua no calma la sed, pero una bebida calostra acariciaba mi garganta, mientras sus voces lejanas me llamaban, el tan lejos, y yo con el deseo de tenerlo tan cerca, para inyectarle veneno, para endulzarlo con las verdades correctas, emanciparlo de miedos, desbordarle la tinta, calentarle lo helado de los pulmones, acelerarle la sangre, el tiempo de mi resistencia se puede estar acabando muy pronto, vamos a secularizar  nuestra colisión, entrare por tu pabellón auditivo con calma, mi lengua llevaría el compas de tus palabras, tu cuello seria victima de mis ósculo, y entre tanto te canibalizo los labios, hasta que te veas obligado a hacer lo mismo. Podría ser que degustes mi boca, que ese sabor te rapte la conciencia y quedes vacío de moral, no podría asegurarte quietud, solo se que en la distancia te siento, en la cercanía naufrago en esas aguas tuyas.

Pero lo cierto es que para la aproximación de los dos,  hasta tu felino entorpece mi viaje, y lo envidio por tenerte ahí siempre, solo recuérdame cuando lo mires a ese par de zafiros que tiene por ojos, intenta entender su naturaleza mística, intenta hacerlo, para que después intentes entender mi fascinación, esa que nace de tu misterio.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Pelambrera

Con una pelambrera sádica, unas pieles tímidas revoloteaban como danzas entre lazos musicales fuertes, abanicando las fibras terrosas de su hostilidad. Yo mientras,  mirándolo con carnalidad azarosa. El con un mundo de misterio tras esos  anteojos, las formas nada llamativas de su cuerpo me llamaban mas a la búsqueda, mas allá de un músico sobre escena, era su miedo al mundo lo que me hacia pensarlo, y recordarlo en aguas de abuela, en folklores de padres,  en historias de salsa,  el bañado  por el asfalto de Linfa, proveniente y nacido de sus andenes… yo adoptada por sus paredes, perfumado por la polifonía, mutado en músico, constructor de rebeldía, seguidor fiel de vampiras, carroñero del dolor, lidiador de las jornadas, oyente de mis habladurías, lector de crónicas, lector de mis pensamientos, lector de su historia, de la mía, lector de su invisibilidad  visibilizada por mi.