martes, 10 de enero de 2017

Azazel (ll Parte)

Necesito de inspiración real y palpable, para volar, pero cuando mis vestidos se despercuden, la fantasía revive en mí todas mis pasiones.

Es cómico ver como mis vellos se transforman en cactus  al evocarte, ser diga de tu admiración es un gusto sensitivo, difícil de reproducir en palabras, haz hecho mis noches más oscuras pero con un sentido inmenso, haz hecho que mis habladurías sean escuchadas, Tú con la altitud prominente, altitud que refleja el tamaño de esa sencillez clara, con una entretela que me asombra, llevas dos cuevas por ojeras, con una manta de leche que se enrojece al sol, cósmico y nostálgico, si te tuviera cerca mi perdición más hermosa seria navegar por las aguas verdosas de tus ocelos,  no quiero admirarte ni desearte, son dos cosas que conviven en las sombras, sombras que exploras con felicidad, intentando perderte de la luz.


Pero aun así deambulas por mis estrellas mientras duermo, aterrizas en mis bahías como un cazador furtivo, tu llamado siempre será escuchado, por que tus notas musicales me guían sin remedio, somos señas ciegas,  palabras voladoras, afanados por el arte, soy como un demonio enamorado, danzo alrededor tuyo todo el tiempo pero me es imposible tocarte, mi culto de ilusión terminara por decepcionarte, no me conoces pero habito en ti todo el tiempo, porque te has inyectado como azúcar en mi cerebro, el deseo de escucharte sin intermitentes de cobre es mucho, vivo en aires, pero con los pies en baldosa.

sábado, 7 de enero de 2017

Escala de Grises (Parte l)

Dormir, despertar, comer, tener la ansiedad todo el día, vivir mirando los colores como si no los conociera, estallar en grises y gotear fantasías, ya van casi cuatrocientos días luchando, raspándome las manos con mi sentimentalismo azul, amo los ojos cafés de un cuerpo que me protege, el me cuida y me embarrota, hoy es un día de nicotina, pero “Tengo la sensación de que hay algo en el viento”…

La tragedia se vino canalizada en tinta, una carta estaba en mi puerta esta mañana, destape el sobre con miedo, con el cosquilleo nervioso, y me impaciente hasta que vi su letra triste desmallándose en el papel amarillento y húmedo, la melancolía contorneaba sus trazos, mi agudo conocimiento sobre el me hacia entender su mensaje sin si quiera leerlo.

Viernes de alguna semana que no recuerdo.
En algún rincón descompuesto de la calle de un pueblo que no conozco…

¿Por qué se dejó arrancar las hojas? ¡Un universo palpitante, se pudre cuando se encarcela! Usted me ha dado las mejores palabras de mi vida en tan poquitas frases, me hace sentir inmenso. Cuanto me duele haber creado discordias, aun frecuento a constantes y diversas amantes, pero esa sensación de escribir y sentirse vivo por usted es inigualable.

Sufro de apnea desde hace mucho pues la ausencia de sus calores me ha hecho un mal terrible, visito constantemente el estanque del recuerdo, donde entre sollozos solo reclamo tu perdida, lamento no notar tus cambios y el sacrificio que tenías en vida estando conmigo, no comprender tu naturaleza destructiva y desperdiciar el poder curativo de tu lágrimas.

te mareabas entre la neblina, y aún recuerdo la única vez que viste el mar tus ojos se pusieron como diamantes al reflejar las olas, el frio te quemaba pero lo disfrutabas, verte era entrar a pie por el universo, quise ser un astronauta para recorrer tus planetas e intentar entenderte,  tenías la sensibilidad y el amor encarnado por la vida, navegue por nubes amarillas, pase por tu soles y  me asusto la temperatura, todos te vieron como un ángel del caos, y yo como el eco molesto de mis días, tu luz empezó a fastidiare, y mis metas cambiaron al ver que no podía con tu cabello cerezo revoloteando todo el tiempo, te quise encerrada porque mi amor era enfermizo, me gustaba mantenerte  callada por que pretendía robarme hasta tu voz, y tu gemidos dolorosos me generaban gusto,  te aruñe el vapor y te moretee los sueños.

Me tarde mucho tiempo en compactar mi furia, y entender que tu objetivo era protegerme cuando yo creía ser tu cuidador, lo confundí con domador mi sirena hermosa…


Siempre te creí perversa, pero lo cierto era que tu belleza era oscura y tosca, te creí dañina pero tu dulce al principio era amargo, te extrañaron mis ojos y te pido perdón por sofocarte, me sentí cómodo con tu sufrimiento, y no voltee a mirarte mientras te deplorabas, preferí botarte y dejarte a tu suerte creyendo que tu fuerza podría con todo. Te envolví en una armadura de carne y te lance a los perros, cuando solo deseabas pasearte desnuda por un sendero feliz, eras la mujer negra con sueños de arcoíris, hoy después de tanto ya pudriéndome en fangos desemboco todo lo que fui, para que tu corazón rosado excuse esta porquería andante (…)

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Surt

Conocerlo fue como navegar al tiempo donde los sin rostro me hipnotizaban, descifrarlo fue saltar la última trinchera, fue internarme a terreno desconocido, atentando con mi cronos.
El, nacido del vientre, criado por el amor, sobreviviente del mar escarlata, vividor de los días, león de acero, maestro del pixel, ciento sesenta centímetros de provocación, una piel rustica, caliente, buscando la necesidad del frio, condensada en un montón de vellos confundidos, unas piedras por ojos, universo perdido en medio de muros, subvalorado por sí mismo, un poder invisible lo ha de regir, nuevo miembro de mi panteón, despreciado, desafiante y temeroso.
Con el aprendí que la melodía nostálgica no siempre es acústica, que los dioses no solo se plasman en aires y tintas, el me ilustro un cielo por encima de los mismos,  que los ángeles también gruñen, y los demonios lagrimean de felicidad. La herencia genética es su tesoro más grande, es su elección vital, su pasión es un espejo de carne, su reflejo es  símbolo de  redención, las féminas la lleva en la sangre y las pieles no son su fetiche.
Seducir a este batallador de oficina, es complejo, la esencia es lo que le mueve fibras nerviosas, la sorpresa y el entendimiento son el fluido de su cianuro. Se le han clavado en espinas al caminar, y se le ha cuarteado el corazón en el levante.
¿Cómo llegarle a los defectos sin corroerle la belleza? ¿cómo tocar sin manchar? ¿Cómo saltar sin caerme?  Él es  un tipo de sensibilidades no de follajes, no necesita estructura común, recauda gemas anónimas las valoriza como rupias, rival de la suerte, pésimo creyente, pero amante de sus mundos.

Con su gracia desteñida me ha cautivado, es un mar de tormento sin tragedia, agitado por sus prevenciones personales,  su compañía precoz deja un estigma fantasmal en mi iris, pues su nombre y existencia me hace confiar sin medir, así que lo acompañare hasta que él quiera, hasta que el hambre me evapore sobre él, hasta que el esfuerzo por sacarme de su mente sea grande, hasta que el encuentro se formalice con  la visión, o hasta que su cara dibuje una sonrisa frente mio.

miércoles, 19 de octubre de 2016

El Degollé

Como navegar en esas aguas que no son mías, soy libre pero a la vez presa. No tengo permiso de avanzar pero tampoco puedo quedarme, tuve alas y me las cortaste, crecí como sirena para navegar profundo y me diste piernas, tenía ojos y me clavaste espinas, me alimente de imágenes y me castigaste como asesina, fracase como fémina y procure ser varón, medí mis fuerzas y caí desmayada, arrastrándome entre golpes veía lejos ese sendero de arcoíris y esa anhelada tranquilidad, cosa que hace mucho no se presenciaba en estas pieles quemadas por el huesos, estaban teñidas por la corrosión de tus sentimientos, y aun así mi amor libre te daba, pero no querías desenterrarme los anzuelos.
 A veces el amor fue una tontería, y al escapar pude mostrarme como era, tirana, dañina, una dama del romance oscuro. Cuando me volviste atrapar con tus redes de pesca mis escamas estaban peladas, y mis rasgos podridos como si la belleza se hubiera encapsulado en mis ojos, y fue ahí donde tu infierno empezó a arder.

 Creías que mi locura era porque el cielo estaba nublado, pero las serpientes que me socorrían de tus besos con mal aliento, eran las que me daban pinceladas de cereza,  ahí comprendí que no había nada malo conmigo, que lo único que hice fue amarte, cruzaste los muros, rompiste mi pulcritud, te sentenciaron por los castigos que me diste, y tu condena será vivir eternamente enamorado de esta plaga acuática. Persiguiéndome por mares, dándome piernas en vez de alas, saboreando la muerte en lenguas y acompañándome hasta el alba, descenderemos hasta la luna, y subiremos hasta el océano…melancólico, feliz, diurno y nocturno, eterno y efímero, justo así como eres tú, y como soy yo.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Desirous

Desde cero como siempre atrapada en las oscuras caras de sus miradas, como un día cobijado por el delito, como un ser libre de cosas buenas, condenada a la nostálgica voz, al embuste diario, a los sueños mentirosos, esos mismos, caóticas y más peligrosos que la inyección diaria de un adicto. Tan solo te pido que me sueñes en la lejanía, en la cercanía, recuérdame entre cebadas bebidas, entre frías brisas, en encuentros de veranos húmedos, y en secos otoños.

 Llévame como arena en tus ropas, como un polvo condensado, y permíteme por última vez bailar contigo el jazz más poseído e infernal, donde las quemaduras sean lo que más nos cure, como presos en delirio, como cabalgantes de la vida, como humo en garganta que sigue el curso y escapa a encontrar viento, cantando con el ronquido palpito del amor, ese amor traicionero, como una dama arpía y un caballero noble, tejiendo choques para el adiós, reencontrándonos  en la psicodelia, haciendo un brindis envenenado, veneno, cianuro que reemplaza la sangre, agua que me ajusticia, llevándome por un túnel de colores, sangrando en alivio, levitando en penas, no escuchando más que mi silencio, y el alboroto del sigilo, me siento como una canica de cristal, afásica, pero con un estruendo en el pecho, queriendo derramarse otra vez para volver a caer en el error, en la pena, en el gusto y en el hambre.